Tu Bienestar, tu Derecho. Por una Salud y Seguridad Laboral Real en nuestros espacios de trabajo.
- Marlena De Leon

- 27 abr
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Por: Marlena De Leon
Secretaria General Adjunta del SINTUP
La salud y la seguridad en el trabajo no son "beneficios" otorgados por la buena voluntad de las autoridades; son la columna vertebral de la dignidad humana en el entorno laboral. Bajo el lema "Tu Bienestar, tu derecho", debemos entender que trabajar en un ambiente seguro es una condición previa para cualquier labor productiva. Sin embargo, hoy nos enfrentamos a una brecha alarmante entre lo que dicta la ley y la realidad que respiramos en nuestros espacios de trabajo.
Contamos con herramientas legales de obligatorio cumplimiento que el sindicato y cada trabajador deben enarbolar con firmeza. El Reglamento de Carrera Administrativa, nuestro Convenio Colectivo y la Ley de la Caja de Seguro Social (CSS) no son sugerencias: son mandatos.
Estos marcos exigen que la institución garantice condiciones óptimas de higiene y seguridad. La Ley de la CSS, en particular, establece la responsabilidad patronal en la prevención de riesgos profesionales. Ignorar el mantenimiento de las infraestructuras o la prevención de accidentes no es solo negligencia administrativa, es una violación flagrante a la legalidad vigente.
Hoy, las infraestructuras de nuestra institución se desmoronan. Espacios que deberían ser modelos de eficiencia y seguridad muestran signos de abandono que ponen en riesgo la integridad física de quienes allí laboran.
Este descuido físico es el síntoma de un mal mayor: la falta de una política laboral universitaria real para la prevención de riesgos. No existe una estrategia integral que proteja a todos los universitarios. A esto se suma un clima organizacional deficiente, donde la falta de herramientas y espacios adecuados asfixia la productividad y lacera la salud mental. El estrés laboral no es una debilidad individual; es la consecuencia directa de un entorno que no cuida a su gente, derivando en agotamiento y enfermedades que podrían prevenirse con voluntad política y gestión eficiente.
No podemos hablar de excelencia académica si quienes la sostienen trabajan en condiciones precarias. Urge que la salud y seguridad laboral dejen de ser un punto olvidado en el presupuesto universitario y se conviertan en la prioridad que la ley exige.
Este 28 de abril, día de la Salud y Seguridad Laboral, todos debemos recordar que la seguridad es nuestro derecho; la prevención, nuestra victoria y que tu vida y tu salud no tienen precio, y si tienen leyes que las protegen.
¡Por un trabajo digno, seguro y saludable!

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