COMUNICADO DEL SINDICATO NACIONAL DE LOS TRABAJADORES DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ 4-5-2026
- SINTUP

- 4 may
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El Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Universidad de Panamá informa a su membresía y a toda la comunidad universitaria que la lucha iniciada y fortalecida con la Asamblea General Universitaria del 16 de abril y la posterior marcha a la rectoría continúa.
Frente a la grave crisis que afecta a la Universidad de Panamá, reiteramos nuestro rechazo al recorte presupuestario que golpea a la educación superior pública y compromete el funcionamiento de la institución. Pero también afirmamos, con la misma claridad, que esa realidad no puede servir de excusa para ocultar la mala administración imperante, cuya improvisación, opacidad y falta de transparencia han profundizado aún más el deterioro universitario.
En ese contexto, denunciamos que el supuesto pago del 10% de la tercera fase ha sido presentado por la administración como si constituyera una solución, cuando en realidad no pasa de ser una medida parcial, improvisada y desesperada frente a la presión ejercida por la comunidad universitaria.
Los hechos no admiten maquillaje: la tercera fase debió pagarse en abril, no se pagó en abril y, hasta la fecha, el 10% anunciado ni siquiera se ha hecho efectivo, por lo que sigue siendo una promesa incumplida. No se puede pretender convertir en cumplimiento lo que apenas ha sido una maniobra tardía, unilateral y todavía inconclusa.
La comunidad universitaria no puede dejarse confundir. Aquí no estamos ante una solución real, sino ante un intento de administrar políticamente el descontento y de vender como avance lo que en el fondo sigue siendo incumplimiento. La verdad sigue siendo una sola: a los trabajadores se les adeuda un compromiso que debió honrarse en el tiempo establecido, y lo que hoy se ofrece no resuelve integralmente la obligación pendiente.
Esta lucha no se limita a la tercera fase. Se desarrolla en medio de un desastre presupuestario, del deterioro creciente de la infraestructura universitaria y del debilitamiento de servicios básicos esenciales, incluyendo las cafeterías, todo ello agravado por una conducción administrativa deficiente que ha perdido credibilidad ante amplios sectores de la comunidad universitaria.
Por estas razones, el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Universidad de Panamá llama a su membresía a mantenerse alerta, organizada y firme. La asamblea del 16 de abril no cerró esta lucha, abrió una nueva etapa de vigilancia, esclarecimiento y defensa de la verdad.
No aceptamos migajas como si fueran justicia.
La tercera fase se cumple completa, no a pedazos.
La Universidad de Panamá merece verdad, respeto y transparencia.

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